

Hay ocasiones en las que me planteo mi fin en este mundo sin más respuesta que un prolongado silencio que no hace más que hacerme sentir absurda.Llega un momento en el que las lágrimas se asoman por el rabillo del ojo sin haber pedido permiso, o aquel día en el que una risa incontrolada te sorprende de pronto sin motivo aparente...son dias raros...dias...aquí reflejados...


colabora con... ¿nuestra economía? En el spot aparece el gordo aquel que va de rojo, contándole a los niños que su reno se ha lastimado la patita, y que por lo tanto este año no podrá cargar tantos regalos como otros años (¿sin crisis?), pues bien después de haber soltado todo esto pide a los niños que pidan menos juguetes porque con un reno menos no puede llevar tanto peso como siempre. Hasta ahí...vale. Luego viene cuando tiene el valor de soltar que así todos los niños podrán tener juguetes. Vale que el pobre hombre tan sólo es un actor y son los caraduras de los responsables hacia los que dirijo mi rabia.
Y me pregunto: ¿ cómo pueden tener los cojones de decir semejante mentira ante unos espectadores que viven en el mundo real? Ni todos los niños tendrán regalos, ni todos los niños tendrán navidad. Y ya no me refiero a niños de paises subdesarrollados ya que es algo que se da por hecho ¿no? Me refiero a cualquier niño de España que pertenezca a una familia de clase media-baja, con padres parados y haciéndo lo imposible para poder hacer por lo menos una cena algo diferente al resto de las noches.
Una de las cosas que más me frustra es pensar que nadie más se haya dado cuenta de ese detalle, quizás pueda parecer que soy demasiado rebuscada, retorcida... pero tengo otro adjetivo que creo que me define más con esta actitud. Soy realista.
Y como la realidad es esa y sé que no tengo nada que hacer, sólo quería desahogarme y mandar a tomar por culo a los políticos, corruptos o no, me da igual, yo los meto a todos en el mismo saco (y ya que estamos se pueden meter en el de Papá Noel y matamos dos pájaros de un tiro).
Nada más que decir.